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INVITADOS |
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Jornadas
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Una de las intenciones de las Jornadas del Comic Villa de Avilés es la presencia de al menos, un autor asturiano entre la lista odcial de invitados oficiales y este año le loca el turno a un autor ya conocido por todos los asiduos a las Jornadas y que por tercer año también se ocupará del exitoso Taller de Comic: Javier Rodríguez. Si escribir sobre alguien siempre es comprometido, cuando se escribe sobre una persona tan cercana el riesgo aumenta considerablemente. No importa, Javier Rodíguez es un tipo fantástico lo tomes por donde lo tomes.
Con esta base a nadie podía extrañarle que el chico nos saliera autor de comics y así se dio a conocer en el sorprendente Froilán (antes de esto, tan sólo, una historieta en El Wendigo y alguna colaboración en El Llapiceru) y su historieta Panowsky, donde a pesar de la publicación en blanco y negro (el original estaba realizado en color directo) de su proyecto fin de carrera, ya dejaba ver que este tipo tenía "madera de narrador”, consistente y peculiar forma de ver la vida “cotidiana" con una historia donde mezclaba la cultura basura con el misterio y la permanente imagen del científico loco. La desaparición del autoeditado Froilán supuso un aparente parón que fue ocupado por la preparación de múltipies proyectos, el diseño de un buen puñado de portadas para discos (y no vamos a hablar de Kactus Jack) y la realización de la serie El Capitán Azulau para el periódico de comics en bable El Gomeru. Una nueva muestra del humor de Javi aunque las prisas con que se realizaba dejaba el conjunto un tanto cojo. Y
entre carálulas de discos, Capitanes Azulaus, montones de
proyectos (includendo Grupie, Tenebro y el, hasta ahora,
último intento de realizar Neuropa) surgió Love Gun y
Cactus Comics. Dado que el proyecto inicial de Love Gun no convenció a Camaleón y coincidió con la realización de otros proyectos asturianos (Microphonie) nació el autoeditado proyecto Cactus Comics y en ella veía la luz Love Gun. Con el proyecto inicial redibujado y un aspecto de lo más saludable. La frescura de la narrativa de Javi pronto se hizo notar y con tan sólo tres números, esta parada y aventurera adolescente se abrió un pequeño hueco entre los aficionados, que ahora intenta crecer con la edición por parte de Undercomic, mientras va puliendo su talento, mes a mes, en Paraiso, la serie que actualmente publica en El Víbora donde su habilidad para presentar de forma más que convincente a su propia generación, con aderezos de humor y reivindicación social le están asentando en ese reducido coto en el que se ha convertido la historieta española. Y no vamos a hablar de su compromiso polílico. Ni de su militancia historietil. Ni de Los Potaje, su polémico comic contra la droga (junto a Boni Pérez). Ni de Kactus Jack. Por cierto ¿sabes que toca en Kactus Jack? |
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