¿Creíais que en
Hiperespacio sólo se habla de cine? Ya hemos tocado otras muchas clases de experiencias
relacionadas con el fantástico, pero aún tocaba la música. Pero, ¿cómo puede la
música entrar en nuestra web? Pues de la mano de estos muchachos. Los grupos virtuales
existen desde siempre: uno hace como que canta y otro canta de verdad (como Milli
Vanilli), pero el grupo del que quiero hablar hoy, es realmente virtual. No existe
para nada, excepto en nuestros corazones: ellos son...
Gorillaz
Fantasías animadas de ayer y hoy
(...¡y mañana!)
Satánicos, pero no de Carabanchel
Algunos grupos musicales
tienen historias tiernas sobre sus comienzos. Cómo la amistad llevaba a unirse a
diferentes personas por la música... ¡Bah! Olvidadlo. Los Gorillaz son de
todo menos un grupo "bien avenido". De hecho, La unión de estas cuatro personas
es una odisea de golpes, posesiones infernales y muertes cerebrales sobrellevadas con
mucha moral.
Todo empezó el día
en que un niñato malcriado y sus amigos impactaron con su coche en el escaparate de una
tienda de música. Pretendían llevarse todos los instrumentos, pero lo único que se
llevaron (por delante), fue a Stu-Pot, un auxiliar despistado, que terminó
clínicamente muerto y con un ojo de menos. El piloto del automóvil, Murdoc fue
condenado a cuidar al auxiliar. Parecía que su vida de bajista satánico y misógino
había terminado y acabaría sus días como enfermero, pero en otra correría
automovilísti ca, Stu
volvió a salir por los aires... Y acabó dejándose el ojo que le quedaba incrustado en
el pavimento. Pero no todo fue malo. El muchacho volvió a la vida (más o menos...). Se
cambió su nombre "humano" por 2D y, agradecido a Murdoc por
"salvarle la vida" formaron un grupo. La pena es que Murdoc sigue
tratando a 2D como un zombie-vegetal que se mueve más que como a su cantante
estrella, pero los Gorillaz habían nacido (o algo).
Russell,
el batería del grupo tuvo también una vida agitada antes de llegar donde está. Durante
sus años de colegio, sufrió de algo peor que suspensos: un claro caso de posesión
infernal le dejó fuera de combate durante cuatro años. Gracias a un exorcismo estilo
padre Karras, Russ pareció curarse y hasta formó un grupo en su facultad, pero la
desgracia le esperaba el siguiente movimiento...
Un día él y sus amigos
acabaron metidos sin comerlo ni beberlo en un tiroteo fortuito. Él fue el único
superviviente de la banda, todos habían muerto. Le encontraron en estado de shock, pero
aquello no fue todo, más bien lo contrario, había algo más inquietante: sus poderes
médium habían vuelto. Sus compañeros no se habían ido, sino que ahora
"okupaban" de vez en cuando el cuerpo de Russell, dándole el poder
mutante de tocar la batería con la maestría y la fuerza de todos ellos. Digamos que era
lo que Murdoc buscaba como batería para su grupo. Pero aún faltaba un guitarra
solista, ¿Dónde podrían encontrarle?
Pusieron un anuncio en el
periódico, y justo ese mismo día les llegó un paquete postal. Contenía una ¡cría
oriental! Pero no era una niña cualquiera. A pesar de no tener ni papa de inglés les
convenció con su número de virtuosismo guitarrero mezclado con artes marciales. La
pequeña sólo sabía una palabra en inglés: "noodle", que significa tanto
"tallarín" como "tonto", así que no supieron si tenía hambre o se
estaba pasando con ellos. Pero se la quedaron, y la llamaron Noodle...
De cantantes, zombies, tanques y
canguros
Os estaréis preguntando: ¿en qué película sale esto?
Pues en ninguna. Esta es la historia oficial del grupo de dibujos animados más famoso
desde los Archies en los años sesenta. Los padres de los Gorillaz son
Damon Albarn, el cantante del grupo Blur, que además se encarga de la voz
del "ligeramente perjudicado" 2D; y Jamie Hewlett, el dibujante
australiano que se hizo famoso hace años por crear a Tank Girl, la heroína
futurista con novio canguro. Junto a ellos, músicos internacionales (cubanos, japoneses,
etc.) hacen las delicias del público.
De hecho Albarn debería estar
celoso, ya que Gorillaz venden más discos que Blur, su grupo, sus alter
egos dibujados amenazan con conseguir en su próximo disco que Russel contacte con
los espírutus de genios de la música de la talla de Sinatra, y desde luego hacen
más conciertos que el Alejandro Sanz ese...
...¿Qué
cómo hacen un concierto unos dibus? Fácil. Los músicos auténticos tocan detrás de una
pantalla en la que el grupo, digamos ficticio, toca a su vez, y lo hacen tan bien, que te
olvidas de que los músicos son los de atrás y no los dibujos animados del monitor
gigante. Por lo tanto, se puede decir que los Gorillaz son un grupo que puede hacer
un directo muy "animado" (perdón por la broma, pero me la pedía el cuerpo). No
todos los videoclips del panorama tienen como argumento un viaje hacia el hotel Overlook
(el de El Resplandor), siendo perseguidos al mismo tiempo por un OVNI de aviesas
intenciones, la verdad. Así que, tanto en la realidad como en la ficción, Gorillaz
no son sólo un (excelente) producto de marketing, sino una de las apuestas más
originales de los últimos años.

Virginia García
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