José Mallorquí
"Cuando mi padre escribía -recuerda el reconocido escritor César Mallorquí, hijo de José- parecía sumirse en una especie de leve trance, y al verle en ese estado, la mirada perdida y los labios pronunciando palabras inaudibles, uno se daba perfecta cuenta de que aquel hombre, mi padre, se hallaba muy lejos de la realidad, inmerso en un mundo interior totalmente inaccesible para los demás."
En este artículo, pasaremos revista a la bibliografía del escritor José Mallorquí Figuerola, sin duda la figura más importante del mundo del pulp español, ayudándonos, para esbozar su biografía y su retrato humano, de sus propias palabras, y las de su hijo César.
José Mallorquí Figuerola nació en Barcelona el 12 de febrero de 1913. Su padre: José Serra Farré, abandonó a su madre, Eulalia Mallorquí Figuerola antes de nacer él. Pasó al cuidado de su ama de cría, Isidra, y tras ella al de su abuela, doña Ramona, antes de ser internado en los Salesianos. Su niñez no tuvo que ser agradable, y posiblemente los trances pasados durante aquella época, marcaron su carácter tímido y soñador. José Mallorquí escribió años más tarde: "Un día me fueron a buscar a la salida del colegio y me dijeron que Ramona, mi abuela, había muerto. Me sentí infinitamente solo. Y así estuve hasta que conocí a la que hoy es mi mujer" (1967).
Se dice que fue mal estudiante. A los 14 años abandonó el colegio y comenzó a buscarse la vida, trabajando honestamente y leyendo todo cuanto le llegaba a las manos.
A los 18 años, José Mallorquí recibe una sustanciosa herencia por parte de su recién fallecida madre. Según comenta su hijo, César Mallorquí, José se pulirá alegremente dicha herencia en el breve lapso de unos pocos años, dedicándose a la vida diletante y practicando toda clase de deportes. En 1933, comienza a trabajar para la Editorial Molino. Según parece, su primera traducción la realizó de una manera harto curiosa y complicada. Un amigo suyo, de habla inglesa, le traducía los textos al francés, idioma que Mallorquí dominaba, y luego éste los vertía al español. Enérgico y autodidacta, Mallorquí no tuvo problema en acabar aprendiendo inglés,("...con un simple diccionario. Parece increible" comenta su hijo), lo que le permitiría, no sólo comenzar a traducir de un modo más sencillo, sino también tomar conocimiento de muchas de las obras que no llegaban a España, leyéndolas en su lengua original. Este hecho, aparentemente insignificante, tuvo una importancia especial cuando Mallorquí hubo de abordar la labor como responsable de colecciones como "Narraciones Terroríficas" o "Futuro". Pero eso ocurriría más adelante.Mientras tanto, en aquella época, Mallorquí realizó multitud de traducciones para la "Biblioteca Oro" de Molino, dando además, sus pinitos como escritor, realizando relatos cortos de complemento para la citada biblioteca, y episodios para la "Serie Popular Molino", que publicaba historias de nueva factura sobre antiguos héroes del folletín como Búfalo Bill, o Nick Carter. Al estallar la guerra en España, Molino emigra a Buenos aires, donde continúa su labor editorial. Mallorquí, aunque en España, continúa colaborando con él, traduciendo la mítica colección "Hombres Audaces", que publicaba en castellano las aventuras de los héroes "Doc Savage", "La Sombra", "Bill Barnes" y "Pete Rice", y que continuaría, más adelante, con las de "El Vengador", "El Capitán" y "Jim Wallace" (personaje este, que era en realidad el Nick Carter publicado por Street&Smith, pero que vió cambiado su nombre para intentar no relacionarle con el "Nick Carter" que se había publicado en folletín, y más tarde en la edición popular de Molino). No es de extrañar, que cuando uno abre (con mucho cuidado) el primer número de "La Sombra" de Molino, pueda leer en la segunda página: "Versión española de: José Mallorquí Figuerola".
Escribió tambien biografías de conquistadores españoles e incluso cuatro novelas de detectives para la "Biblioteca Oro": "El misterio de los guantes negros", "El misterio de los tres suicidas", "La travesía del <Audaz>" y "Ébano". Al término de la guerra, con el regreso de Molino a España, tanto "Hombres Audaces" como "La Novela Deportiva" serían editadas aquí.
Durante aquellos años, además, Mallorquí comienza a soltarse, animándose a escribir con mayor frecuencia y realizando multitud de trabajos para "La Novela Deportiva", de Molino (que se publicó en Argentina a partir de 1937), larguísima colección que estaría integramente escrita por Mallorquí, y que constó de nada menos que de 44 novelas, más otras doce en su segunda época, ya en España.
Más tarde, y dado que los materiales americanos amenazaban con comenzar a fallar -y, de algún modo, como una suerte de experimento de Pablo Molino-, se crea la subcolección "Hombres Audaces: Nuevos Héroes", en la que el editor contaría con sus jóvenes promesas, como Mallorquí, Hipkiss y Vallvé para escribir nuevos títulos de héroes hispanos, basados claramente, eso sí, en sus homólogos americanos.
Mallorquí comenzó escribiendo el remedo de "Pete Rice" con la serie "Tres Hombres Buenos" que, sin embargo, debía bien poco a su "competidora" americana, resultando del todo original en sus planteamientos y personajes. Indudablemente, esta serie fue la clara muestra de que José Mallorquí se iba a sentir muy cómodo escribiendo series del Oeste.
A este título, y en la misma colección, se sumó "Duke", un personaje al que Mallorquí profesaba un especial cariño y que aunque se ha tildado de inspirado en Jim Wallace, el propio Mallorquí no dudaba en afirmar que recordaba más al espíritu de Doc Savage.
Sobre estas dos colecciones, hablamos con más detalle en uno de los artículos anteriores, dedicado a "Los Nuevos Hombres Audaces"
![]()
A estas alturas, tanto Mallorquí como sus compañeros de colección (sobre todo Hipkiss), se habían forjado una sólida reputación como profesionales de la Novela Popular. Molino le ofreció la dirección de "Narraciones Terroríficas", la versión hispana de "Weird Tales", que Mallorquí preparaba en España (seleccionando, traduciendo y escribiendo relatos propios), pero que nunca llegó a publicarse aquí, sino en Argentina y México. Esta colección supuso un verdadero hito, y hasta muchos años después no nos hemos dado cuenta de lo enormemente pionero e innovador de su carácter. Según narra César Mallorquí, los diecisiete relatos propios que su padre incluyó en la colección, los puso por afición, ya que no los cobró. Mallorquí quedó enormemente complacido con la novela y, sobre todo con el personaje, a quien había dotado de una personalidad y, sobre todo de un entorno y un planteamiento totalmente distintos a los de Mulford en "El Zorro".
A Mallorquí, en esa época, le llovían los trabajos, y comenzó a escribir gran cantidad de "Westerns" para distintas editoriales, entre las que se hallaba la recién creada Ediciones Clíper, de Germán Plaza. En una de las colecciones de Clíper, "Novelas del Oeste", que su editor le había encargado, Mallorquí realizó una novela llamada "El Coyote", firmándola como Carter Mulford y basándose en "El Zorro", el personaje creado por Johnson Mc Culley para las revistas pulp americanas ""All Story" y "The Argosy".
Ilusionado, se reunió con Pablo Molino para proponerle realizar una colección basada en dicho personaje. Como ya comentamos en el artículo dedicado al Coyote, la entrevista fue tormentosa. Molino no deseaba arriesgarse, y se mostró, según parece, despectivo e hiriente. Dolido, Mallorquí decide proponer el proyecto a Germán Plaza, el editor de Clíper, que decide aceptar y publicar una serie sobre "El Coyote". Su éxito es bien conocido por todos.
Además de la gran cantidad de títulos que Mallorquí escribió sobre el personaje, se editó una revista de comics, (excelentemente ilustrada por Batet, y cuyos guiones realizaba el mismo Mallorquí), álbumes de cromos, películas, e incluso números especiales que recopilaban las máximas de su protagonista: Don César de Echagüe, o que presentaban fichas y retratos de todos los personajes de la serie (un auténtico mundo coherente de personajes secundarios, que le otorgaban personalidad y verosimilitud). No sé si Pablo Molino se tiró de los pelos ante tamaña oportunidad desperdiciada, pero no me extrañaría.
![]()
El Coyote aguantó 192 títulos, hasta 1953. Desde el año 49, Mallorquí había probado fortuna con "Pueblos del Oeste", o "Jíbaro", colección sacada por Clíper en 1951 que narraba las oscuras aventuras de Juanito "Jíbaro" Vargas, un ser sanguinario y atormentado que vengaba la muerte de su padre (y locura de su madre) en los primeros episodios, y que se mostraba como una suerte de "antihéroe", que aparentemente no cuajó entre el público de entonces, acostumbrado a los héroes buenos y a la dicotomía blanco/negro. En "Jíbaro", Mallorquí mostró las más bajas pasiones del ser humano, los ambientes más hediondos, la "cara sucia" del oeste. Otro de sus trabajos en aquella época fue la Colección "Futuro". Mallorquí deseaba llevar a España la novela de ciencia ficción, tal como hiciera en Argentina con el género de terror, pero el proyecto no parecía interesar a nadie. "Como yo había levantado la postrada novela del Oeste, primero con "Tres Hombres Buenos" y luego con "El Coyote", cuantos editores me solicitaban querían otro coyote. Recuerdo uno de Madrid, que allá por el año 1950 ó 51 fue a Barcelona para pedirme que le preparase una colección de Oeste. Yo le ofrecí la idea de una colección de ciencia ficción. Me sonrió. De acuerdo en todo; pero él quería Oeste, no Futuro." Al final recurrió a Germán Plaza, como apuntamos en el artículo sobre la ciencia ficción española, en este mismo capítulo. Plaza, como siempre, aceptó.
"Han pasado exactamente 15 años -Mallorquí escribió esta palabras a comienzos de 1972- desde que, por trasladarme a Madrid, dejé en otras manos la colección Futuro. No duró mucho más, a pesar de que su éxito de ventas fue bastante bueno. Le faltaron las grandes firmas internacionales que luego han elevado, en España, ese género literario. A pesar de todo, entonces, en 1952-54 no se creyó en él."
En 1953, nace su hijo César, llamado así en honor a don César de Echagüe, que acababa de finalizar sus aventuras. Se produce una encrucijada fundamental en la vida de Mallorquí, que, consciente del declive de la novela popular, acepta una oferta de la cadena SER, y comienza a trabajar para la radio. Allí resucitó a César Guzmán y Joao da Silveira, dos de los "Tres hombres Buenos", y dió comienzo la Era de los seriales radiofónicos en España, con el mítico "Dos hombres buenos", la primera de las grandes radionovelas, que paralizaba a España entera durante su hora de emisión.En aquellos tiempos José, su mujer Leonor (que puso su nombre a la primera esposa de César de Echagüe) y sus hijos, se trasladan a Madrid, una ciudad que Mallorquí adoraba. Fueron buenos tiempos para la familia, y José ganaba bastante dinero con su trabajo para la radio.
Fue transformándose durante sus dos décadas de existencia, y hay que tener en cuenta que Mallorquí no se dedicó a ella en exclusiva, sino que realizó otros muchos trabajos para la radio, como "El Coyote", "Los Bustamante", "Lorena Harding", o "La tierra antes de Adán", un programa de divulgación sobre la prehistoria. Recibió el Premio Ondas en dos ocasiones (1954 y 1964), y el Premio Nacional de Radio (1965). Además, Mallorquí novelizó gran parte de aquellas historias, que serían publicadas por la editorial Cid. "Dos hombres Buenos", por ejemplo, se publicó entre febrero de 1958 y abril del 1962, alcanzando la enorme cifra de 100 números. "Los Bustamante" se publicaron, también por Cid, entre los años 1962 y 1963, a lo largo de 23 novelas. La mayor parte del tiempo la pasaba trabajando en casa, pese a lo cual seguía un estricto horario. Madrugaba a diario (incluso los días de fiesta), y tras asearse concienzudamente (era, según su hijo, muy maniático de la limpieza), desayunaba y dedicaba unas dos horas a la lectura. Despues, comenzaba a aporrear su máquina de escribir Olivetti escribiendo los diálogos de sus series (a menudo entonándolos en voz baja, simulando las voces de sus protagonistas), hasta la hora de comer. Tras el almuerzo y una hora de televisión, regresaba a su estudio, donde continuaba trabajando hasta las nueve.
Por aquel entonces, José Mallorquí era un hombre de estatura media, grueso, con un cráneo macizo y calvo, fino bigote y gruesas lentes de miope. Con el paso de los años había ido quedándose algo sordo, lo cual, unido a su timidez natural, le hacían apoyarse en su mujer para la vida social. Era un hombre bueno, amable y generoso, y coleccionaba desde vitelas de puro, hasta sellos o armas de fuego (a pesar de que era un convencido pacifista).
En 1967 a Leonor, su mujer, le diagnostican una leucemia. El hogar de los Mallorquí se sumió en la tristeza. "Mi padre,- narra César Mallorquí- estaba profundamente enamorado de mi madre. Más que eso: la necesitaba. Se había criado sin recibir el cariño de sus padres, y el amor de su mujer lo era todo para él."
En junio de 1971, Leonor del Corral falleció en el hospital. Mallorquí, profundamente abatido, se refugió en su mundo interior, volcándose en los guiones de su actual serie de radio: "Miss Móniker", que paradójicamente era una serie humorística. Pese al enorme drama sufrido por Mallorquí, la frescura y el humor de la serie no decayeron ni un ápice.
En 1972, un grave problema de espalda le imposibilita continuar escribiendo. Le era necesario recurrir a una secretaria a la que dictar los guiones. Su maravilloso mundo de fantasía, lo único que le había mantenido con vida tras la muerte de su esposa, se venía abajo. "A veces creo que me retiraría a un convento, -escribió Mallorquí en una carta- de no ser por lo mucho que me aburren las misas".
Sin nada que le retuviera ya, José Mallorquí decidió poner fín a su vida la madrugada del 7 de noviembre, ese mismo año. Antes de hacerlo, escribió una nota sencilla: "No puedo más. Me mato. En el cajón de mi mesa hay cheques firmados.", y firmó "Papá". Y debajo: "Perdón".
(Los textos empleados pertenecen al artículo escrito por Mallorquí para Nueva Dimensión en 1971 -que serían publicados en la revista Cyber Fantasy- y al excelente artículo de su hijo César en el libro "La Novela Popular en España", editada por Robel en Madrid del 2000)Ir a "El Encapuchado"
Ir al índice de Algunos pulps españoles
Regresar a la página principal