|
Número 0: Días de Gloria y Telarañas por Gonzalo Álvarez-Alija
CASA DE LOS PARKER, FORREST HILLS, QUEENS (N.Y.)
Peter Parker acababa de entrar por la puerta, justo para la cena. Su mujer, Mary Jane estaba trayendo el estofado y su hija, May estaba ya sentada a la mesa.
-Hola, chicas.- Saludó Peter.- Siento llegar tan tarde, pero el viejo Jameson me mandó hacer fotos de una rueda de prensa de Industrias Stark.-
-No te apures, Tigre.- Sonrió M. J- Has llegado a tiempo para probar mi estofado Watson.-
-Me agrada oír eso, pelirroja.- Peter le dio un beso a su mujer en los labios y otro en la frente a su hija.
Se sentaron todos en la mesa y degustaron aquel estofado, cuando May miró a sus padres con preocupación.
-Mamá, Papá. He de deciros algo sumamente importante.- Explicó May con voz débil.
-No me digas que te han vuelto crecer los pies y ya no te vale tu calzado. Si es así, me suicido.- Bromeó Peter.- Se ve que has sacado los mismo pies que tu madre.-
-¡Peter! Esto parece serio- Matizó Mary Jane.- Y yo no tengo los pies grandes.-
-Bueno, háblanos.- Escuchó Peter lo que su hija tenía que decir.
-Creo que soy Mutante- Confesó May.- El otro día, en gimnasia, salte el potro y me di cuenta que salté aun más alto que de costumbre. Y el Martes, sentí un cosquilleo extraño en la nuca. Y lo aun más asombroso, ayer, al intentar coger el balón de Baloncesto en el tejado del gimnasio, sentí como me adhería a la pared... -
Peter y M. J se miraron por unos segundos.
-Veras, May.- Habló Peter.- Tu madre y yo te hemos ocultado un secreto por mucho tiempo, esperando que nunca sucediera... Pero ha sucedido.-
-¿Qué? ¿Qué ha sucedido?- Los nervios se apoderaron de May Parker.
Peter se levantó de la mesa y agarró de un brazo a su hija.
-Te lo mostraremos.- Susurró Peter.
Tras subir al ático de la casa, el patriarca de los Parker abrió un viejo baúl e indicó a su hija que se acercara para ver lo que en él había guardado.
Al mirar en el interior, May vio un destrozado y peculiar traje rojo y azul con telarañas, unas muñequeras muy extrañas y ciertos recortes de prensa.
-Este es tu legado, May.- Le mostró su padre.- Eres hija de tu padre. Y tu padre, Era Spiderman.-
-¿Spiderman?- Se extrañó May.
-Es normal que no sepas quién es.- Matizó Mary Jane ante la extrañeza de su hija.- Tu padre dejó de ser Spiderman cuando tenías cuatro años.-
-Lo siento, pero no entiendo nada en absoluto.- Se sinceró May.
-Bien, será mejor que empiece por el principio de todo, May.- Reflexionó Peter.- En fin, Yo tenía tu edad cuando me convertí en Spiderman...
Peter Parker explicó todo lo que conllevaba su origen: La araña irradiada, el ladrón que no detuvo, la responsabilidad que conlleva un gran poder...
-¡Vaya!- Se asombró May.- ¡Menuda historia! Y... ¿Por qué dejaste de ser un héroe?-
-Bueno... Eso fue un asunto aun más extraño... ¿Quieres oírlo?-
-Claro, Papá.-
HACE 14 AÑOS...
Si mal no recuerdo, hacía mi ronda sobre la ciudad, balanceándome con mis telarañas.
Tenía motivos para estar feliz: Tenía una hermosa mujer, una adorable hijita a la que educar como se merecía, un trabajo grato en ciertos momentos y hacía lo justo como héroe.
Tras sobrepasar Manhattan, me percaté de un detalle. Alguien estaba haciendo destrozos en unos laboratorios.
Decidí entrar.
Allí todo estaba a oscuras y destrozado. Olía a sangre y a humo. No conseguía guiarme entre tanto caos.
Oía cosas, sentía cosas, pero no me sirvió.
Algo me golpeó duramente. Me quedé sin sentido durante varios minutos o tal vez horas.
Al despertar, me encontré sujeto por cadenas a una columna junto a varios científicos y dos guardias de seguridad.
"¡Ah! ¡Me alegra que ya estés despierto, Spiderman!" Dijo una voz bastante familiar. La voz del Doctor Octopus.
"La verdad es que no puedo decirte lo mismo, Ock. Tu aliento apesta a Atún."
"Tus bravuconadas no te servirán de nada." Sonrió Doc Ock. "Llevo años esperando este momento y ahora ha llegado."
Doc Ock me enseñó algo que me dejó sin habla: Había construido una especie de bomba de neutrones capaz de volar las tres cuartas partes de la Gran Manzana.
"Pronto, Araña bocazas, El Doctor Octopus hará su definitivo acto de genialidad. Voy a destruir parte de la ciudad a no ser que se me reconozca como el genio que soy. Que esta sucia sociedad nunca reconoció."
Comencé entonces a reírme.
"¿Estas hablando enserio, Amigo? Pensé que serías más listo, Octopus."
"¿Cómo has dicho?"
"Vamos, Ock. En lo que llevamos peleándonos, has formado dos veces a los patéticos Seis Siniestros e incluso has intentado hacerte dueño de los bajos fondos de N. Y, pero este es el plan más idiota que te he visto hacer nunca."
"¿¡Cómo te atreves!? ¡Nadie me dice que soy idiota y queda con vida, Spiderman!"
"Tengo noticias para ti, Gordito: Yo ya te insulte antes y aun continuo respirando... Y otra cosa, Si tan listo eres, porque no te aseguraste antes de coger una cadena que no tuviera un eslabón flojo."
Hice la suficiente fuerza como para destrozar las cadenas y salte sobre Doc Ock sin darle tiempo a reaccionar.
Ese fue el momento para que todos los demás salieran del edificio
No recuerdo mucho, pero si sé que le ataque con todo lo posible que salía de mi interior, de mi ansia porque aquel loco no activase esa bomba a tiempo.
Uno de los brazos metálicos de Doc me tiró al suelo, dejándome algo aturdido.
"¿Sabes, Spiderman? Es un tanto poético que tú y yo acabemos nuestra eterna lucha hoy, el día de mi gran triunfo."
"Créeme, Octopus, Estoy ansioso porque este día acabe... Pero no como te esperas."
Recé porque Ock no viera que pretendía hacer lanzando mi telaraña a uno de los estantes próximos.
No se percató y la estantería cayó sobre su cabeza huecas dejándome tiempo para hacer ciertos arreglos en la bomba.
Un zumbido molestó inundó todo aquel piso.
"¡No! ¿Sabes que has hecho, Necio?"
"Sí, Doctor. He creado una sobre alimentación en el motor de almacenamiento. La bomba va a detonar pero solo borrara este edificio del mapa."
Octopus se abalanzo histérico sobre mí, intentando partirme en dos por lo duro que atacaba.
"¡Era mi gran momento, Payaso! ¡Me las pagaras! ¡ Pero aquí y ahora terminara tu estúpida vida, Spiderman!
" ¿Sabes, Pulpito? ¡Lo único que creo que acabara aquí y ahora es tus demagogias barata!"
Contagiado de la ira de Doc, le arranque sus tentáculos metálicos con tal salvajismo puro que hice que quedara en un estado de Shock.
Ya no quedaba tiempo. La bomba iba a explotar y decidí salir como pude de aquel lugar, por desgracia cuando intentaba salir, la explosión me mandó volando dos manzanas más lejos, en una azotea.
Recuerdo que me rompí varias costillas y tuve moratones durante meses.
En cuanto a Doc Ock, me temo que murió en la explosión.
A la mañana siguiente, todos los diarios dijeron que encontraron un cuerpo calcinado en la explosión con restos de mi traje y mi mascara. Supongo, que tras explotar la bomba, mi mascara se despedazó y el calor la pegaría a uno de los cuerpos de los que Octopus mató.
Desde aquel día, decidí dejar de ser Spiderman, pues si todos pensaban que había muerto, ¿Quién era yo para negarlo?
MOMENTO ACTUAL
-No sé que decir, papá.- Reconoció May.- Pero... ¿Qué pasó con los de "Un Gran poder conlleva una gran responsabilidad"?-
-Mi responsabilidad entonces era estar con mis chicas favoritas. Y ya entonces muchos de los Héroes de mi quinta se habían retirado, dejando paso a otros mejores. Ahí tienes a los 5 F, por ejemplo.-
-¿Dejaste de ser Spiderman por nosotras?-
-En cierto modo sí, May.- Contestó Peter.- Cuando me vi delante de Doc Ock y de esa bomba, pensé que nunca volvería a estar con vosotras dos, y me di verdadera cuenta de que el mundo puede depender de Spiderman pero mi familia no puede depender de Peter Parker.-
-Y... ¿Qué se supone que debo hacer ahora?- Se preguntó May.
-Bueno, campeona, siempre puedes ser la hija de tu padre.- Sonrió M. J mientras sacaba un segundo traje de Spiderman.- Esté traje no esta tan hecho polvo. Era de tu Tío Ben y tal vez a ti te siente bien.-
-¡Mary Jane! ¿Te has vuelto loca? Ella no puede... No debe...-
-Peter, cariño, Puede que no te gusté, pero May es tan responsable o más que tú y ya es hora de que haga las cosas a la antigua usanza... Claro está, si a ella le parece bien.-
May Parker sonrió y arrancó de las manos de su madre el viejo disfraz de su "tío" y se lo calzó.
-Bien, Papá y Mamá.- Musitó May.- Reconocedlo, os ha tocado la lotería. A partir de ahora, para bien o para mal, hay una nueva heroína arácnida en la ciudad y se llama... Spidergirl.-
EL PRINCIPIO DE ALGO